Estaba buscando algo tranquilo para escuchar antes de
intentar irme a dormir, o a leer o a lo que sea, sin acompañante, a la cama. Algo que no fuera Fiona Apple, que parece la cantante oficial de mis momentos tristes o mis momentos de relax. Como siempre, cuando intento escuchar algo que no sea un grupo o cantante en particular, irremediablemente, mi vista se fija sólo en ese grupo o cantante. Y cuando creía que no tendría más remedio que escuchar, otra vez, a Fiona, he visto las tres palabras mágicas:
Nine Inch Nails.
‘Love Is Not Enough’, la última canción que he escuchado de
NIN. Y me he vuelto a preguntar
cómo es posible que este grupo sea
tan poco conocido por aquí. No me lo explico. Aunque sea conocido por Marilyn Manson o porque Trent Reznor (la persona que hace absolutamente todo en NIN) estuvo liado con Courtney Love, pero por algo. Nada, ni por esas.
De hecho, cuando me fui a verles a Barcelona este verano, les decía a mis colegas
‘me voy a ver a Nine Inch Nails a Barcelona’, ellos me decían (en broma, espero) que fijo que Missi y yo nos conocimos porque ella preguntó en algún sitio quién conocia a
nantxineis y yo fui el único que respondió.
El diseño de las carátulas de sus discos, su web, sus videoclips, joder, todo está pensado para que sea perfecto. ¿Cómo puede ser? Vale, entiendo que su nombre puede ser difícil de pronunciar para alguien que no sepa inglés o que no les conozca, pero, coño, también se les puede llamar NIN.
No voy a explayarme demasiado, lo de NIN es una rayada interna. Jamás comprenderé por qué sucede lo que sucede aquí con ellos, pero, mira, mejor, al gustarme NIN me siento como dentro de un selecto grupo privado de gente que no sabe de quién es el puto último éxito de 40 TV, pero sabe quién es Trent Reznor. Además, así tenemos menos problemas a la hora de pillar una entrada para sus escasísimos conciertos en la península.
Lo único que espero es que se confirmen todos los rumores y este año, por fin, salga a la luz el DVD de Closure, actualizado con los clips de los singles de ‘The Fragile’ y ‘With Teeth’.
The Grammys make me hate music, and certainly everyone in the ass-licking music industry.