Para acabar el día
¿Alguna vez habéis tenido la sensación de no saber qué va a ser de vosotros en un futuro? No lo pregunto en el sentido trágico, no, no voy en plan ¡qué-va-a-ser-de-mí!. Lo digo prácticamente en el sentido literal de la frase.
No sé donde voy a estar dentro de medio año, ni siquiera sé dónde estaré dentro de tres meses. Y creo que, por primera vez, empiezo a sentir algo parecido al miedo a lo desconocido.
Creo que, posiblemente, la cosa que más me gustaría que pasara es que alguien llegara y me explicara, claramente, todo lo que va a pasar en los próximos quince meses (por decir un número al azar).
